La Unión Europea está evaluando medidas para mitigar el impacto de un posible choque energético duradero derivado de la guerra en Oriente Próximo. El comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, advirtió que la UE se prepara para escenarios de contingencia ante posibles efectos estructurales de la crisis. La situación es grave y los precios de la energía pueden ser más altos durante mucho tiempo.
Preparación para escenarios de contingencia
La UE está estudiando todas las opciones, incluyendo el racionamiento de combustible y la liberación de petróleo de las reservas estratégicas. Jorgensen enfatizó que, aunque la UE no se encuentra aún en una crisis de suministro, es importante prepararse para posibles efectos estructurales de la guerra. La volatilidad en los mercados es alta debido al cierre del estrecho de Ormuz.
Impacto en los precios del petróleo
El precio del petróleo brent llegó a casi 120 dólares después de los primeros ataques, y actualmente se cotiza en torno a 107 dólares. La situación es delicada y los países deben asegurarse de tener lo que necesitan. La retórica utilizada ahora es más seria que al inicio de la crisis, y se prevé que la situación sea prolongada.
Medidas preventivas
Las medidas más drásticas se contemplan por ahora solo como prevención. La UE se prepara para los peores escenarios, aunque aún no ha llegado al punto de necesitar racionar productos críticos como el queroseno o el diésel. Las aerolíneas figuran entre los sectores más preocupados por el suministro de queroseno.





