El 4 de diciembre de 1977, Manuel García Caparrós murió de un disparo policial durante una manifestación por la autonomía andaluza en Málaga. Su familia recibió inicialmente la noticia de que había fallecido en un accidente de tráfico, pero al llegar al hospital, descubrieron el orificio de un disparo. A pesar de las investigaciones, la bala nunca se encontró.
La lucha por el reconocimiento
La familia Caparrós no fue indemnizada en su momento, pero ahora sí encaja en el supuesto del nuevo decreto que reactiva y amplía las ayudas puestas en marcha por la Ley de Memoria Histórica de 2007. El decreto, que se tramitará como proyecto de ley, incluye una extensión temporal hasta 1983 y prevé indemnizaciones de hasta 250.000 euros para los familiares de las víctimas.
La hermana de Manuel, Dolores, sostiene que 'son víctimas que tenían una familia, padres, hermanos... Eran muy jóvenes y les quitaron la vida de una manera cruel por pensar diferente. Llevamos luchando 50 años para que no haya víctimas de primera y de segunda'. La indemnización es importante, pero no suficiente: 'Nuestra familia se hundió, no hay dinero en el mundo que pueda pagar ese destrozo'.
La violencia policial durante la Transición
Historiadores han destacado que la policía importó métodos violentos del franquismo durante la Transición. El caso de Manuel García Caparrós es solo uno de los muchos ejemplos de la violencia policial que se produjo durante este período. La muerte de Franco no había acabado con la represión, a pesar del relato idílico de una Transición pacífica.





