La región de Asturias está experimentando una transformación significativa en sus antiguas minas, que pasan de ser yacimientos de carbón a espacios de arte, investigación y desarrollo. Proyectos innovadores están surgiendo en estas áreas, como el campus universitario en Mieres o el centro de arte en La Rebaldana.
La nueva vida de las minas asturianas
El desarrollo del campus de Mieres en Barredo, iniciado hace dos décadas, fue un paso clave en la reconversión de las minas. El edificio científico-tecnológico, inaugurado en 2002 con la presencia del actual Rey de España, Felipe VI, fue uno de los pilares del proyecto. A pesar de un comienzo decepcionante, el proyecto parece estar despegando gracias al prestigio de los estudios de ingeniería que se imparten en el viejo pozo.
Centros de arte y cultura
La vieja mina de La Rebaldana, en Turón, se ha convertido en un centro de arte de proyección internacional. Fue el primer pozo minero de España en ser declarado Bien de Interés Cultural. En su transformada sala de compresores se presentan exposiciones e instalaciones de artistas internacionales. El Centro de Interpretación del Pozo Fortuna funciona como un espacio sociocultural y de interpretación del pasado minero de la zona.
Proyectos de investigación y desarrollo
Hunosa está convirtiendo las instalaciones de La Veguina en un centro de exposiciones. El reciente cese de la extracción de carbón en Nicolasa ha certificado la evidencia de que la minería tiene fecha de caducidad en la región. Los planes de Hunosa pasan por convertir Nicolasa en un parque energético renovable. El proyecto incluye la creación de un centro de datos en el pozo San Jorge, en Aller, con un presupuesto de más de 3 millones de euros.





