La isla de Formentera, en las Islas Baleares, se ha convertido en un escenario crucial en la política autonómica y nacional. Con solo 12.000 habitantes fijos y 7.500 electores, la isla tiene un peso significativo en la elección de diputados. Recientemente, el Congreso de los Diputados aprobó una reforma constitucional para otorgar a Formentera un senador propio.
El contexto político de Formentera
Formentera es un territorio frágil y único, con una superficie de 83 kilómetros cuadrados. Su población experimenta un crecimiento exponencial en verano debido al turismo. A pesar de su pequeño tamaño, la isla tiene un papel importante en la política balear. En las elecciones autonómicas de 2023, se registraron 3.937 votos, con una diferencia de solo 73 votos entre la papeleta más votada y la segunda.
La victoria de la coalición Sa Unió, integrada por el PP y Compromís per Formentera, fue crucial para la presidenta autonómica, Marga Prohens. El escaño de Formentera fue el número 26 para el PP y sus aliados, lo que permitió a Prohens sumar más diputados que la izquierda. Esta victoria también fue un éxito para el PP, que necesitaba solo una abstención de Vox para negociar su investidura.
La reivindicación histórica de Formentera
La isla lleva años reclamando un senador propio, argumentando que tiene una población similar a la de El Hierro, que sí tiene senador. La reforma constitucional aprobada por el Congreso de los Diputados modifica el artículo 69.3 de la Constitución, otorgando a Formentera el derecho a tener senador. La propuesta había partido del Parlament balear, donde fue secundada por una amplia mayoría.





