En España, país con mayor número de pistas de pádel del mundo, se estima que cientos de aves mueren anualmente al chocar contra estas estructuras deportivas. La colisión con los cristales, que las aves no pueden detectar, resulta mortal en la mayoría de los casos. Expertos advierten que esta problemática se puede solucionar fácilmente con la instalación de redes o elementos disuasorios.
La Federación Internacional de Pádel registra 17.000 pistas de pádel en España, lo que representa el 34% del total mundial. Esta densidad de instalaciones deportivas tiene un impacto significativo en la avifauna. Según estudios regionales, entre 100 y 135 aves mueren cada año en cada una de las pistas de pádel. En la Comunidad Valenciana, se estima que 75.000 aves fallecen anualmente.
El problema de la colisión de aves con pistas de pádel
Carlos Cuéllar, técnico del proyecto de Biodiversidad Urbana de Grefa, destaca que comenzaron a notar un incremento repentino de impactos de aves en las pistas de pádel hace algunos años. Las aves se sienten atraídas por la superficie verde del césped artificial y la arenilla que se echa en él. Muchas veces intentan picotear ahí o capturar insectos, pero se chocan contra los cristales.
Soluciones para reducir la mortalidad de aves
La solución para evitar estas muertes es relativamente sencilla y económica. La instalación de redes en el exterior de los cristales puede evitar prácticamente la totalidad de las colisiones. El coste de esta medida ronda los 900 euros. Además, existen otras soluciones como la aplicación de pegatinas o siluetas de aves en las cristaleras, aunque estas no han resultado efectivas en el pasado.





