La noticia
Daniel López, ingeniero de telecomunicaciones de San Sebastián, se convirtió el pasado noviembre en uno de los primeros pacientes del País Vasco en recibir TTFields, un tratamiento novedoso para el glioblastoma financiado por la sanidad pública. El dispositivo, que lleva pegado casi las 24 horas del día, ralentiza la progresión del tumor cerebral más agresivo que existe.
Cómo comenzó todo
Todo cambió el 11 de noviembre de 2024. Daniel estaba en casa con su familia cuando sufrió un episodio extraño: dolor intenso de cabeza, sabor metálico en la boca y visión doble. Su mujer pensó que podría ser un ictus, pero en el hospital le diagnosticaron una crisis epiléptica.
No era así. Una resonancia reveló un tumor cerebral, pero la verdadera bomba llegó días después: glioblastoma de grado IV, el peor tumor que puede afectar al cerebro. Sin tratamiento, la esperanza de vida era de 12 a 16 meses.
"Fue un momento devastador, especialmente porque siempre había sido una persona muy activa y saludable", recuerda Daniel. Tenía un hijo pequeño de apenas 6 años en ese momento.
El tratamiento estándar
Siguió el protocolo Stupp, el tratamiento de referencia: 30 sesiones de radioterapia de lunes a viernes combinadas con ciclos de quimioterapia oral. Los efectos secundarios fueron leves —cansancio y náuseas—, pero el pronóstico seguía siendo sombrío.





