Entre 1917 y 1923, Barcelona vivió un período de violencia extrema conocido como el pistolerismo. En este lapso, murieron 424 personas, una cada cinco días. Un nuevo libro, 'El pistolerisme a Barcelona, laberint de sang i plom', revisita este oscuro capítulo de la historia de la ciudad.
La ciudad en llamas

La ciudad que hoy conocemos como un ejemplo de urbanismo y arquitectura, con su Eixample de calles anchas y fachadas eclécticas, fue escenario de una verdadera guerra entre sindicatos y empresarios. Estos últimos utilizaban pistoleros a sueldo para intimidar y matar a los sindicalistas. La prensa de la época no daba abasto para cubrir tanta violencia.
Un paisaje de muerte






