En el corazón de Castilla-La Mancha, un pequeño pueblo llamado La Roda se ha convertido en parada obligatoria para los viajeros de la A-31. El motivo: los miguelitos, un dulce de hojaldre relleno de crema pastelera que ha conquistado el paladar de España. Detrás de este pastel icónico se encuentra una historia de pasión y dedicación que se remonta a los años sesenta.
Orígenes del Miguelito
La historia comienza con Manuel Blanco, un confitero que creó el primer miguelito a principios de los años sesenta. Blanco, que había aprendido el oficio de confitero, decidió poner en práctica sus habilidades y creó un dulce de hojaldre relleno de una fina crema pastelera y bañado en un glaseado de azúcar. El nombre de miguelito se lo dio a su amigo Miguel Ramírez, actor de la compañía teatral de Margarita Xirgú.
La Receta Original
La receta original del miguelito es un secreto que solo unos pocos conocen. Juan José Fernández, un pastelero que entró a trabajar en el obrador de Blanco en 1964, afirma que el auténtico miguelito es de hojaldre, con una crema y un baño de almíbar de azúcar muy fina. Fernández, que ahora propietario de la Confitería Fernández, asegura que en aquella época hacían como mucho dos docenas de este dulce a la semana.
La Fama del Miguelito
La fama del miguelito empezó a conocerse poco a poco, a finales de los años ochenta, por la gente que paraba camino de Levante a comprar quesos, vino, perdices… Isidoro Collado, un pastelero que entró a trabajar en el obrador en 1967, afirma que lleva toda la vida haciendo miguelitos. Collado y Fernández son los herederos del legado de Blanco y los custodios de la receta.





