En Catalunya, la práctica de los 'ocellaires' se encuentra en un momento crítico. Las asociaciones de silvestristas, que durante décadas han organizado concursos de canto de aves, están envejeciendo y perdiendo participantes. La prohibición de capturar fringílidos en el medio natural ha generado una tensión entre la tradición y el marco legal.

La crisis de los 'ocellaires'

Un juez evalúa el canto de un jilguero en un concurso de 'ocellaires' en Catalunya. (Fuente: El Periódico)
Un juez evalúa el canto de un jilguero en un concurso de 'ocellaires' en Catalunya. (Fuente: El Periódico)
Participantes en un concurso en la Associació Ocellaire de Torelló. / Carlos Molina Iserte

La sensación de final de ciclo es omnipresente en las asociaciones de la comarca de Osona, donde algunas remontan sus orígenes a mediados del siglo XIX. Los miembros superan mayoritariamente los sesenta años y apenas hay jóvenes. La prohibición de capturar fringílidos se vive como una restricción legal y como la ruptura de una forma de vida compartida.

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