Una reciente tragedia en una pasarela en El Bocal, Santander, nos hace reflexionar sobre la importancia del mantenimiento. Seis jóvenes perdieron la vida al caer al mar cuando la estructura se derrumbó. Solo una chica logró sobrevivir aferrándose a una roca. La imagen muestra la pasarela, una estructura sencilla diseñada para facilitar el paso seguro por un terreno difícil.
La Falta de Mantenimiento como Causa de la Tragedia
La pasarela, construida para evitar un tramo peligroso, tenía una grieta en la roca que no fue atendida. Esta grieta se convirtió en una trampa mortal cuando el puente de madera se derrumbó. La palabra 'mantenimiento' me vino a la memoria, recordándome la importancia de cuidar lo que poseemos. Mi padre solía decir que comprar algo es fácil, pero mantenerlo es lo que realmente cuesta.
La Responsabilidad Pública en la Conservación de Infraestructuras
La tragedia nos hace cuestionar la responsabilidad pública en la conservación de infraestructuras. Inaugurar obras es un gesto, pero conservarlas es una ética. No solo se trata de construir nuevas vías ferroviarias, pantanos, puertos o aeropuertos, sino también de asegurar que las estructuras existentes, como la pasarela de El Bocal, sean seguras para uso público.
Lecciones de un Desastre
La muerte de estos jóvenes es un recordatorio de la importancia de la conservación. Como dijo T.S. Eliot, 'Así es como termina el mundo: no con una explosión, sino con un gemido'. Seis vidas perdidas nos dejan con un sentimiento de dolor y la necesidad de reflexionar sobre nuestras prioridades. La conciencia de alguien debería seguir sonando con el eco de esos gemidos.





