El líder disidente de las extintas FARC, Iván Mordisco, ha sido dado por muerto al menos 15 veces en ocho años. A pesar de la ofensiva militar intensificada y los golpes a su círculo cercano, sigue escapando del Gobierno de Petro. Su paradero es un enigma que mantiene en vilo a las autoridades colombianas.

La búsqueda de Iván Mordisco

Iván Mordisco, cuyo nombre real es Néstor Gregorio Vera Fernández, ha sido el objetivo de múltiples operativos militares desde el fin del mandato de Juan Manuel Santos. Fuentes del Ejército aseguran que ha resultado herido en varias ocasiones, pero su muerte nunca ha sido confirmada. El ministro de Defensa de Colombia ha repetido que Mordisco "está corriendo en la selva", detrás de una serie de bombardeos y despliegues militares en el sur del país.

Los esfuerzos del Gobierno de Petro

A cuatro meses del fin del Gobierno de Gustavo Petro, las operaciones para dar con Mordisco se han intensificado. El Ejecutivo ha combinado bombardeos, inteligencia y despliegues en zonas donde su presencia ha sido recurrente, como la frontera amazónica colombiana. Al menos 12 de los 18 bombardeos ordenados han sido en su contra, incluyendo el reciente operativo en el que se incautaron armamento y unas gafas que se cree pertenecen al máximo comandante del Estado Mayor Central (EMC).

La estrategia de debilitar su círculo

La estrategia del Gobierno es golpear a su círculo familiar y personal más cercano para debilitarlo y hacer que cometa errores que permitan ubicarlo más fácilmente. En este sentido, se han realizado varias capturas y bajas en su entorno, incluyendo la detención de su hermano, Luis Vera Fernández, alias Mono Luis, y la captura de otros familiares y colaboradores.