En el municipio de Robregordo, a menos de una hora de la capital madrileña, se libra una batalla silenciosa contra la despoblación. Con solo 30 vecinos y 96 empadronados, la llegada de inmigrantes y madrileños neorurales ha cambiado la fisionomía del pueblo. La alcaldesa, Marisol Herreño, una colombiana de 69 años, se enfrenta al reto de integrar a los nuevos residentes.

La transformación de Robregordo

La calle del Real, la principal del pueblo, es un escenario desolador. El silencio es la nota dominante en este municipio que, según la Comunidad de Madrid, tiene la tasa más baja de trabajadores de toda la región. Solo nueve personas tienen un empleo, y todos son empleados temporales del Ayuntamiento. La situación es crítica, pero la llegada de nuevos residentes ha dado un respiro al pueblo.

La alcaldesa Marisol Herreño, nacida en Vélez, Colombia, es la primera alcaldesa extranjera de España, según ella misma afirma. Su victoria en las elecciones de 2023 se debió en gran medida al voto migrante. Con el 28% de la población total siendo inmigrantes, Herreño ha apostado por la integración y la convivencia.

Un reto para la convivencia

Robregordo fue antaño un pueblo conflictivo, con cinco alcaldes en ocho meses en 1994. La alcaldesa Herreño busca ahora fomentar la convivencia entre vecinos con orígenes muy diversos. Hay nueve nacionalidades distintas en el pueblo: Marruecos, Senegal, Ucrania, Bulgaria, Rumanía, República Dominicana, Uruguay, Rusia e Italia.