Investigadores de la Charité – Universitätsmedizin de Berlín han descubierto que un solo cabello puede ser utilizado para determinar el ritmo individual del reloj biológico de una persona. Este avance, publicado en la revista PNAS, permite adaptar tratamientos como la quimioterapia y los fármacos a las necesidades exactas de cada paciente.

El desafío de descifrar el reloj biológico

Averiguar la hora exacta que marca el cuerpo de cada individuo ha sido siempre un desafío clínico. Hasta la fecha, el estándar de oro para determinar el biorritmo de una persona consistía en medir los niveles de melatonina —la hormona del sueño— a través de muestras de saliva. Sin embargo, este proceso es costoso y requiere un entorno de luz tenue estrictamente controlado.

Un análisis no invasivo y preciso

El equipo dirigido por el cronobiólogo Achim Kramer ha logrado sustituir este procedimiento de laboratorio por un análisis no invasivo. Al extraer unos pocos folículos pilosos, los científicos logran medir la actividad de 17 genes específicos fuertemente vinculados al reloj molecular del organismo. Cruzando el patrón de expresión de estos genes con algoritmos de aprendizaje automático, el sistema es capaz de predecir con una precisión asombrosa en qué fase exacta de su ciclo diario se encuentra esa persona con una única muestra.

Validación a gran escala

La eficacia de este nuevo test, bautizado como HairTime, ya se ha validado a gran escala en el mundo real. Durante el estudio, más de 4.000 voluntarios enviaron sus muestras de cabello por correo desde sus casas, generando una base de datos biológica sin precedentes que ha confirmado varias hipótesis sobre nuestro comportamiento.