La misión Artemis II ha alcanzado un hito histórico al convertirse en la expedición tripulada que más lejos ha viajado de la Tierra y en la primera en llevar a astronautas a sobrevolar la cara oculta de la Luna. Esto sucedió el lunes, tras un emocionante viaje de cinco días. La nave Orión, con cuatro astronautas a bordo, ha recorrido más de 400.000 kilómetros de distancia de nuestro planeta.

Un logro sin precedentes en la exploración espacial

La misión Artemis II ha superado el récord establecido en los años setenta por la misión Apolo 13. En ese entonces, se pensaba que era la distancia más larga jamás registrada para una misión tripulada. Sin embargo, la expedición liderada por la NASA ha demostrado que la humanidad es capaz de alcanzar metas aún más ambiciosas.

La cara oculta de la Luna es una región que nunca había sido observada directamente por ojos humanos. Durante su travesía, los astronautas podrán ver un relieve abrupto, lleno de cráteres y montañas, muy distinto de las amplias llanuras oscuras de lava del lado visible. Esta parte de la geografía lunar guarda el recuerdo de los impactos de meteoritos ocurridos a lo largo de la historia de nuestro Sistema Solar.

La importancia científica de la misión

Los científicos responsables de la misión han destacado la importancia de la información que los astronautas podrían proporcionar sobre la cara oculta de la Luna. "El objetivo es que puedan reportar todo lo que observen con sus propios ojos", ha explicado Sarah Noble, responsable de la investigación científica lunar del proyecto Artemis.