El 6 de abril de 1520, la ciudad de Roma perdió a uno de sus artistas más destacados. Rafael Sanzio, el genial pintor y arquitecto del Renacimiento, falleció a los 37 años tras una breve enfermedad. Su legado artístico sigue fascinando a expertos y aficionados.

El inicio de su carrera artística

A los 21 años, Rafael Sanzio creó 'Los desposorios de la Virgen', un cuadro que muestra su temprano dominio de la técnica pictórica. Realizado en 1504, esta obra marca el comienzo de su madurez artística y su alejamiento del estilo de su maestro, Perugino. Actualmente, se conserva en la Pinacoteca de Brera, en Milán.

Un retrato de amistad y elegancia

En 1515, Rafael Sanzio pintó a su amigo Baltasar Castiglione, escritor y embajador de la corte de Urbino. El retrato muestra a Castiglione con una mirada directa y sincera, reflejando la amistad y el aprecio que Rafael tenía por él. La vestimenta del retratado también destaca por su elegancia y moda de la época.

La influencia de la realidad en su arte

Rafael Sanzio fue pionero en utilizar modelos femeninos reales para sus vírgenes. En 'La Fornarina', su amante posó para el cuadro, que se ha convertido en una de sus obras más destacadas. La parte inferior de la pintura muestra elementos que preludian el Barroco, mientras que los querubines que la acompañan se han vuelto icónicos.

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