La mona de Pascua es uno de los dulces más emblemáticos de la temporada, pero ¿sabías que su origen se remonta a la palabra árabe hispánico 'munna', que significa 'regalo' o 'provisión de boca'? Acompáñanos a descubrir la historia detrás de este delicioso postre y a aprender a prepararlo con una receta de la pastelería Hofmann.
La tradición de la mona de Pascua se cree que se originó en Valencia y Murcia, y se extendió paulatinamente hacia sus regiones vecinas. La primera mención escrita sobre una mona de Pascua aparece en el siglo XV, en el libro 'Trobes en lahors de la Verge Maria'. En aquel entonces, la mona se definía como una torta o rosca que se cuece en el horno con huevos puestos en ella en cáscara por Pascua de Flores.
La Evolución de la Mona de Pascua
Con el paso del tiempo, la mona de Pascua ha evolucionado y se ha diversificado. Los pasteleros comenzaron a utilizar chocolate y moldes para crear figuras y diseños más complejos. La mona tradicional es la de 'brioche', redondeada y coronada con huevos duros. Sin embargo, hoy en día también es común encontrar pasteles con capas de bizcocho, crema quemada, chocolate, nata o mantequilla, y decorados con huevos de chocolate, polluelos de fieltro y plumas de oca teñidas de colores vivos.
La pastelera Catalina Lima Morais, de la pastelería Hofmann, nos enseña a preparar una mona de Pascua con forma de conejo, utilizando chocolate negro y blanco, manteca de cacao y colorante. La receta incluye harina, levadura fresca, huevos, azúcar blanco, aceite de oliva, naranja, agua de azahar y sal.





