La N340, una de las carreteras más transitadas de España, está experimentando un cambio radical en su función urbana. Después de años de intenso tráfico, los municipios de Miami Platja y L'Aldea están trabajando para convertirla en un paseo urbano y eje comercial. La iniciativa ha supuesto una inversión de más de 15 millones de euros y ha mejorado significativamente la calidad de vida de los vecinos.
La transformación de Miami Platja
En Miami Platja, la tercera fase de la transformación de la N340 ya ha comenzado. El proyecto, con un presupuesto de 6,4 millones de euros, busca remodelar el tramo entre la plaza Tarragona y la avenida Maria Cristina. El objetivo es crear un espacio más seguro y agradable para peatones y conductores. La mayoría de los comercios están satisfechos con el cambio, destacando la reducción del impacto acústico y la mayor tranquilidad.
Un nuevo entorno para los comerciantes
La propietaria de la pastelería 'La Glòria', Maria Glòria Díaz, destaca que el cambio ha sido beneficioso para su negocio. 'Pasamos de una carretera nacional a un paseo, hay menos impacto acústico, más calidad de vida y mucha tranquilidad', señala. El alcalde de Mont-roig del Camp, Fran Morancho, está preocupado por el tramo de la N340 que hay entre Miami Platja y Cambrils, pero confía en que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ejecutará el plan para 'humanizar' este tramo.





