En el aeródromo de Caudé, en Teruel, hasta 23 grandes aeronaves qataríes han encontrado un refugio seguro ante la escalada de la guerra en Oriente Próximo. La instalación, única en Europa, se ha convertido en un santuario para aviones que huyen de la zona en conflicto.
La guerra en Oriente Próximo ha provocado un aumento en la demanda de espacios seguros para aeronaves, y el aeródromo de Teruel se ha beneficiado de esta situación. Con una capacidad para albergar hasta 90 aviones, la instalación ha visto un incremento significativo en la llegada de aeronaves procedentes de Oriente Próximo, la mayoría de ellas de la compañía Qatar Airways.
El refugio de los aviones
El director del aeródromo, Alejandro Ibrahim, se muestra orgulloso de que la compañía Qatar Airways, considerada una de las mejores del mundo, haya elegido Teruel como lugar de refugio para el 10% de su flota mundial. La empresa TARMAC, concesionaria del aeródromo, ofrece servicios de cobijo y mantenimiento a las aeronaves.
La situación de peligro por la guerra se une al elevado precio de los combustibles, que tiene un fuerte impacto en el sector aeronáutico. La escasez de combustible sube los costes e incrementa el precio de los billetes, lo que provoca que la demanda se contraiga y los aviones empiecen a quedarse en tierra.
Un sector en crecimiento
El aeródromo de Teruel es el único lugar donde se da servicio a toda la cadena de valor del sector aeronáutico. Con un centenar de clientes, 15 empresas que dan servicios y más de 150 proveedores, la instalación genera un millar de empleos directos.





