El Ministerio de Defensa de Rusia denunció un nuevo ataque ucraniano contra el Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK), que transporta petróleo a Europa. El ataque, ocurrido la noche del 6 de abril, dañó cuatro tanques de almacenamiento y provocó un incendio en la terminal marítima de Novorossísk. Rusia acusa a Ucrania de intentar desestabilizar el mercado mundial de hidrocarburos.
Detalles del ataque
El ataque fue llevado a cabo con drones de ataque de ala fija y se centró en la terminal marítima del KTK en Novorossísk, una de las principales instalaciones petrolíferas en el sur de Rusia. La terminal, que opera desde 1964, cuenta con 30 tanques de almacenamiento de crudo con una capacidad total de 820.000 metros cúbicos. El Estado Mayor ucraniano confirmó el ataque y aseguró que provocó un incendio masivo en el perímetro de la infraestructura.
Objetivos de Ucrania
Ucrania ha estado atacando repetidamente las terminales de carga de petróleo del mar Negro y el mar Báltico que Rusia utiliza para exportar crudo. Kiev busca socavar las capacidades de refinación, almacenamiento y exportación petrolera de Rusia para reducir el combustible disponible para el Ejército ruso y minar la venta de crudo fuera de sus fronteras, que es la principal fuente de financiación de la maquinaria de guerra rusa.
Consecuencias del ataque
El ataque causó daños entre la población civil de la zona, incluidos menores, según el Ministerio de Defensa ruso. Además, los ataques con drones rusos ocurridos durante la noche causaron la muerte de al menos tres personas, entre ellas un niño, y hirieron a otras 16 en Odesa, al sur de Ucrania. La principal compañía eléctrica privada de Ucrania, DTEK, informó de que más de 16.000 hogares se quedaron sin luz en la ciudad.





