En la localidad de Almassora, Castellón, dos jóvenes vecinos, Álvaro e Ismael, de 11 y 12 años, han llevado a cabo un proyecto innovador para crear un espacio deportivo en una nave abandonada. La falta de instalaciones adecuadas en su entorno los impulsó a buscar una solución.
La lucha por un lugar donde jugar
La zona donde residen, cercana a la refinería, cuenta con numerosas viviendas y naves abandonadas. Los niños decidieron transformar una antigua granja de pollos en un pabellón deportivo. Con la ayuda de Michel Morera, padre de Álvaro, han trabajado incansablemente para limpiar y acondicionar el espacio.
"Han salido de casa todos los días a las nueve de la mañana para trabajar. Es brutal lo que han conseguido", destaca Michel Morera. El objetivo es crear un lugar donde los niños de la zona puedan jugar y hacer deporte. La playa de Almassora carece de parques, lo que dificulta la práctica de actividades físicas.
Un logro gracias al esfuerzo y la dedicación
La nave abandonada ha sido transformada en un espacio casi impecable gracias al trabajo de Álvaro e Ismael. El próximo paso es instalar porterías o una canasta. Los niños invitan a todos los vecinos a disfrutar de este nuevo espacio. "Estamos pensando en escribir con spray 'pabellón de deportes'", comentan.
Los jóvenes promotores buscan dar visibilidad a este problema y concienciar sobre la importancia de crear espacios deportivos para la juventud. Su iniciativa es un ejemplo de cómo la determinación y el trabajo en equipo pueden lograr grandes resultados.





