La coalición de izquierdas Por Andalucía, formada por IU, Sumar y Podemos, supone un avance hacia un proyecto común progresista de cara a las elecciones autonómicas del 17 de mayo. A pesar de las prisas y urgencias electorales, esta unión podría ser un paso crucial hacia la unidad de las izquierdas en España.

La formación de la coalición

La coalición se registró el viernes pasado, once horas antes de que se cerrase el plazo, con siete formaciones a la izquierda del PSOE. Izquierda Unida lidera esta coalición, que marca la primera vez que Podemos y Sumar coincidirán en una papeleta electoral desde las generales de 2023. En las últimas elecciones andaluzas, en 2022, Podemos se quedó fuera de la candidatura debido a desacuerdos con IU.

Un giro de 180 grados

El partido de Ione Belarra e Irene Montero ha dado un giro de 180 grados tras su fracaso en las dos últimas elecciones autonómicas, donde no llegó ni al 1% de los votos. Esto ha llevado a Podemos a cerrar un pacto en solo cinco días, incluyendo una consulta a su militancia. La justificación dada por Antonio Maíllo, coordinador federal de IU, es que no se ha abordado el programa porque se asumen los elementos comunes.

Limitaciones y desafíos

Sin embargo, esta coalición no es completa, ya que los anticapitalistas de Adelante Andalucía se han negado a integrarse. Además, la imagen dada a los andaluces tras más de 10 horas negociando y un acuerdo sellado cuando el tiempo se agotaba ha sido la de rebajar las diferencias a un reparto de puestos. Los votantes siempre han premiado la unidad de ámbitos ideológicos comunes.