Un equipo de investigadores internacionales liderados por el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, un centro mixto del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), ha descubierto un mecanismo molecular relacionado con la preeclampsia precoz, una complicación grave del embarazo que pone en riesgo la salud de la madre y del bebé. La preeclampsia precoz es una condición que puede aparecer a partir de las 20 semanas de gestación y se caracteriza por un aumento en la presión arterial y daños en órganos como los riñones y el hígado.
La formación de la placenta: un proceso crucial
La placenta es el órgano que conecta a la madre con el feto durante el embarazo y permite el intercambio de oxígeno, nutrientes y hormonas necesarias para el desarrollo del bebé. Cuando su formación no se produce correctamente, pueden aparecer complicaciones graves como la preeclampsia, que pone en riesgo la salud materna y fetal. La incidencia de preeclampsia se estima entre el 5 y el 10% de los embarazos.
El equipo de investigación, que incluyó científicos de la University of Melbourne (Australia) y del Hospital Clínic-Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona (BCNatal), utilizó modelos celulares y organoides que simulan las primeras etapas del desarrollo de la placenta.
Descubrimiento del mecanismo molecular
Los investigadores encontraron un aumento anómalo de la proteína BAP1, esencial en la etapa inicial, que interfiere en la formación normal de esta interfaz materno-fetal fundamental para el correcto desarrollo embrionario. Esta alteración detectada in vitro reproduce características moleculares observadas en casos de preeclampsia precoz y podría ayudar a comprender mejor los mecanismos que desencadenan esta enfermedad.





