Foz de Lumbier: ruta que recorre el primer tren eléctrico de la península

A 40 km de Pamplona, en el corazón de Navarra, la Foz de Lumbier se ha convertido en el punto de partida de una ruta señalizada que sigue el antiguo trazado del tren eléctrico Irati, activo entre 1911‑1955. La señalización, instalada este verano, indica claramente el camino que los caminantes deben seguir para recorrer los restos de la vía férrea que una vez conectó Pamplona con Sangüesa.

El recorrido, de unos 6 km, es llano y accesible, lo que permite a todo tipo de visitantes disfrutar de la experiencia sin necesidad de equipamiento técnico. Los antiguos postes de cemento y los soportes de hierro, todavía visibles en varios tramos, sirven de recordatorio tangible de la ingeniería temprana que abrió el interior navarro.

Características geológicas y biodiversas de la garganta

Los paredones de caliza de 150 m de altura dominan el paisaje, creando un desfiladero de paredes verticales que el río Irati ha esculpido durante millones de años. La luz que se cuela entre grietas produce juegos de sombras que realzan la textura de la roca, mientras que la vegetación escarpada —tomillo, espliego y álamos— se aferra a los riscos más expuestos.

Este aislamiento ha protegido una fauna y flora singulares. Águilas rapaces, buitres y pequeños mamíferos encuentran refugio en los acantilados, mientras que los bosques de sauces y fresnos a la ribera del río aportan un hábitat rico y variado. La zona, declarada Reserva Natural en 1987, mantiene un equilibrio ecológico que pocos lugares pueden ofrecer.

Contexto histórico del tren eléctrico Irati

El tren Irati fue la primera línea eléctrica de la península, una vía estrecha de 58 km que conectaba Pamplona con Sangüesa. Su puesta en marcha en 1911 rompió el aislamiento del interior navarro, facilitando el transporte de pasajeros y la explotación forestal del monte Irati. La línea dejó de operar en 1955, pero su legado perdura en la ruta actual, que ha sido reconvertida en una Vía Verde.

Hoy, la ruta no solo permite caminar por la historia, sino que también impulsa el turismo activo en la región, similar a la iniciativa de la Ruta del Chorro en Toledo Los Navalucillos impulsa la Ruta de El Chorro: la cascada de 18 m que revitaliza el turismo natural de Toledo. La combinación de patrimonio histórico y riqueza natural convierte a la Foz de Lumbier en un destino de referencia para senderistas y amantes de la historia.

Perspectivas y relevancia para el visitante

La nueva señalización no solo facilita la orientación, sino que también educa al público sobre la importancia del ferrocarril eléctrico en la modernización de Navarra. Con la ruta ya integrada en la oferta turística, se espera un aumento de visitas que beneficie a los pueblos cercanos y refuerce la protección de la zona como Reserva Natural.

Los gestores locales ya estudian la posibilidad de ampliar la Vía Verde hacia la Sierra de Leyre, lo que permitiría crear un corredor verde de varios decenas de kilómetros. Mientras tanto, la Foz de Lumbier sigue ofreciendo una experiencia única donde la historia del tren Irati y la majestuosidad geológica convergen en un solo paseo.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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