El síndrome de Cushing, una enfermedad rara causada por exceso de cortisol, puede tardar hasta tres años en ser diagnosticada. La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) alerta sobre la demora en el diagnóstico y tratamiento de esta condición. Los síntomas incluyen aumento de peso, cansancio extremo y alteraciones del sueño.
Síntomas y diagnóstico del síndrome de Cushing
El síndrome de Cushing se caracteriza por una exposición excesiva y crónica a cortisol, una hormona esencial para responder a situaciones estresantes. Los síntomas más comunes son exceso de vello, aumento de peso, cansancio extremo, depresión y problemas en la piel. La demora en el diagnóstico puede superar los tres años, lo que puede empeorar las secuelas de la enfermedad.
La mayoría de los síntomas se producen por el hipercortisolismo durante la enfermedad. Aunque el exceso de cortisol se controle, muchas secuelas pueden persistir. La probabilidad de reversión de estas secuelas es mayor cuanto más precoz sea el tratamiento. El origen del síndrome de Cushing puede ser un tumor en la hipófisis o en las glándulas suprarrenales.
Tratamiento y secuelas del síndrome de Cushing
El tratamiento del síndrome de Cushing puede incluir la resección del tumor benigno que provoca el exceso de cortisol. En algunos casos, se necesitan otros tratamientos complementarios. Aunque exista una mejoría tras el tratamiento, pueden persistir secuelas con un gran impacto en la calidad de vida, como hipertensión, diabetes mellitus y osteoporosis.





