Psicólogos afirman que desviar la mirada no siempre indica deshonestidad

Un grupo de psicólogos, respaldado por el Instituto de Neurociencias Aplicadas (INA), ha declarado que el contacto visual no es un indicador fiable de mentira o falta de interés. La afirmación se basa en una serie de experimentos realizados entre 2022 y 2024 con más de 500 participantes de distintas edades y contextos sociales. Los resultados indican que la relación entre la mirada y la veracidad es mucho más compleja de lo que la cultura popular sugiere.

Los investigadores señalan que solo el 7 % de la comunicación se basa en palabras, mientras que el resto depende de gestos, tono y, sobre todo, la expresión ocular. Por ello, interpretar el lenguaje no verbal requiere un análisis cuidadoso de la situación y del estado emocional del interlocutor.

Por qué el desvío de la mirada tiene múltiples significados

Desviar la mirada puede reflejar timidez, vergüenza, culpa o ansiedad social. Cuando una persona se siente expuesta, la amígdala —la zona cerebral que detecta amenazas— se activa y percibe una mirada directa como un posible peligro. Esta reacción involuntaria provoca que el individuo busque refugio en la periferia visual.

En personas con trastorno de ansiedad social, el gesto funciona como una estrategia de autorregulación emocional: mirar al suelo o a otro punto reduce la tensión y permite seguir la conversación sin sentirse juzgado. Lo mismo ocurre en individuos dentro del espectro autista, que pueden experimentar saturación sensorial ante los ojos ajenos y, por tanto, apartar la vista para protegerse.