La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, no es la única en oponerse al traslado temporal del Guernica a Bilbao. El departamento de conservación del Museo Reina Sofía ha elaborado un informe que desaconseja "rotundamente" su traslado debido a los riesgos que conlleva. El informe destaca que el cuadro de Picasso se mantiene en condiciones estables gracias a un control ambiental riguroso.
Estado actual del Guernica
El Guernica se ha mantenido en condiciones estables en el Museo Reina Sofía desde 1992. Sin embargo, un traslado podría someterlo a riesgos inasumibles, como vibraciones inevitables del transporte. Estas vibraciones podrían provocar nuevas grietas, levantamientos, pérdidas de capa pictórica e incluso desgarros en el soporte de la pintura.
El historial de daños del Guernica está ligado a sus antiguos desplazamientos. Los numerosos traslados sufridos en los años posteriores a su ejecución han causado alteraciones visibles, como grietas, craquelados y microfisuras. A esto se suman lagunas pictóricas y pérdidas de policromía que dejan la tela a la vista.
Factores que agravan la vulnerabilidad
Los bordes del soporte presentan numerosas alteraciones debido a los múltiples clavados y desclavados del bastidor. El cuadro también conserva abundante cera-resina procedente de antiguas intervenciones de restauración. La técnica empleada por Picasso, que mezcla óleo con pinturas industriales oleorresinosas, aporta una fragilidad añadida a la capa pictórica.





