En el mercado laboral actual, las organizaciones sindicales como CCOO y UGT enfrentan desafíos para conectar con los trabajadores jóvenes. Según un estudio de la OCDE, la afiliación sindical en España ha disminuido en más de dos décadas, pasando del 15% en 2000 al 12%-13% actual. La brecha por edades es notable: solo el 18% de los asalariados de 25 a 44 años está afiliado, mientras que entre los de 45 a 64 años, el porcentaje sube al 26%.
El desafío de la precariedad laboral
La precariedad laboral es uno de los principales obstáculos para la sindicalización de los jóvenes. Los contratos temporales y parciales, que son comunes entre los jóvenes, dificultan la creación de un vínculo sólido con los sindicatos. Gal·la Torres, una recién graduada en Barcelona, resume su experiencia: 'La precariedad es una de las problemáticas comunes con las que nos enfrentamos cuando entramos al mundo laboral'.
La importancia de la educación y la conciencia
La falta de instrucción sobre el papel y la existencia de los sindicatos es otro factor que influye en la decisión de los jóvenes de afiliarse. Samuel Albuquerque, que acaba de finalizar su formación, señala que 'gran parte del problema está en la poca instrucción que recibimos'. Los sindicatos deben hacer un esfuerzo por educar a los jóvenes sobre sus derechos laborales y la importancia de la sindicalización.
Un cambio cultural de fondo también está en juego. Los jóvenes a menudo viven sus problemas laborales de manera individual, lo que dificulta la creación de un sentido de comunidad y la sindicalización. Además, la estigmatización de los sindicatos y la 'criminalización de la acción sindical' pueden desincentivar a los jóvenes a implicarse.
La necesidad de adaptación
Los sindicatos deben adaptarse a los cambios en el mercado laboral y a las necesidades de los jóvenes. 'Necesitamos más presencia en sectores precarios y emergentes, mayor apertura en la toma de decisiones y más pedagogía temprana sobre derechos laborales', señala la responsable de Juventud de CCOO en Extremadura. El sindicalismo del futuro no puede hablar sobre la juventud; tiene que construirse con la juventud.
La oportunidad de renovarse
Aunque el 66% de los asalariados españoles nunca se ha afiliado a un sindicato, los dirigentes sindicales rechazan la idea de un declive irreversible. 'El sindicalismo confederal no está en riesgo de desaparecer', afirma Carlos Gutiérrez. Sin embargo, reconoce que está en juego su modelo: uno de carácter sociopolítico, que no solo negocie salarios, sino que intervenga en debates como vivienda, sanidad o educación.
La representación descriptiva
La representación descriptiva es clave para conectar con los jóvenes. 'Si queremos conectar con la gente joven, tenemos que abrir espacios de responsabilidad a jóvenes, que hablen su idioma y compartan experiencias vitales', señala Gutiérrez. La juventud no solo quiere trabajar; quiere poder vivir con dignidad.
La vivienda, la conciliación y la salud mental
Las preocupaciones de la juventud no se limitan al salario. La vivienda, la conciliación y la salud mental son también temas importantes. 'La vivienda depende del salario. La salud mental está atravesada por la precariedad. La conciliación tiene que ver con las jornadas', explica la dirigente sindical. El error es separar estas luchas cuando forman parte del mismo conflicto: cómo se reparten la riqueza y el tiempo de vida.
La comunicación y la comunidad
La comunicación es fundamental para que los sindicatos puedan conectar con los jóvenes. 'Hace falta reconstruir ese sentimiento de colectivo y aprovechar mejor las herramientas actuales para llegar a la gente joven', plantea Samuel Albuquerque. Los sindicatos deben poner en valor lo que aporta la cohesión a la hora de defender a los trabajadores.
La sindicalización como respuesta
La sindicalización es una respuesta a la precariedad laboral y a la falta de oportunidades. 'El sindicalismo también tiene que dar respuesta a un modelo productivo que no ofrece certezas', señala la responsable de Juventud de CCOO en Extremadura. Los jóvenes deben ser conscientes de que la sindicalización es una herramienta para defender sus derechos y mejorar sus condiciones laborales.