La noticia

Las ausencias al trabajo por enfermedad en España han alcanzado un nuevo máximo histórico. En 2025, se registraron 53,7 bajas laborales por cada 1.000 asalariados, frente a las 51,1 de 2024 y un enorme salto comparado con los 26,5 de hace una década.

Este incremento ha convertido la incapacidad temporal en la segunda partida de gasto de la Seguridad Social, solo superada por las pensiones. El coste anual supera los 18.000 millones de euros. Las empresas soportan una carga similar, con gastos que rondan los 16.000 millones, lo que reduce su productividad y multiplica la carga de trabajo en las plantillas.

Los detalles del problema

El aumento de bajas no es nuevo. Desde 2012 se observa un crecimiento ininterrumpido, pero la tendencia se aceleró tras la pandemia de covid en 2020. Lo preocupante es que España crece a un ritmo muy superior al de sus vecinos europeos.

Mientras que en España las bajas acumulan aumentos de entre el 40% y el 80% según sectores, en la Unión Europea los incrementos medios oscilan entre el 10% y el 25%. Incluso ahora hay más bajas que durante la propia pandemia.

Las causas son múltiples. Una sanidad saturada retrasa la atención de problemas de salud y ralentiza la reincorporación de trabajadores. Las plantillas envejecidas generan bajas más largas que la media. Los jóvenes, desmotivados por un entorno laboral precario y afectados por problemas de salud mental, también contribuyen al fenómeno. Los bajos salarios, la falta de especialistas disponibles (algunos tardan meses en dar cita) y la ausencia de medidas de conciliación completan el cuadro.