El casco de oro de Coțofenești, una pieza arqueológica del siglo V a.C., ha sido recuperado tras más de un año de su robo en el Museo Drents de Assen, Países Bajos. La policía neerlandesa recibió la pieza y dos brazaletes de oro después de una negociación con los sospechosos. El robo ocurrió en enero de 2025, cuando un grupo armado usó explosivos para entrar en el museo.

El Robo y la Investigación

La investigación avanzó rápidamente, lo que llevó a la detención de varios implicados pocos días después. Sin embargo, en ese momento no apareció el botín. Los investigadores temían que el oro hubiera sido fundido, una posibilidad real en este tipo de delitos. La fiscal neerlandesa Corien Fahner expresó su satisfacción por la recuperación de las piezas.

La Recuperación de las Piezas

La recuperación llegó tras meses de silencio por parte de los detenidos, que decidieron facilitar información a cambio de una rebaja en sus posibles condenas. Las piezas se entregaron bajo supervisión policial y pasaron a exhibirse de nuevo en Assen dentro de una vitrina protegida. El casco presenta daños leves, mientras que los dos brazaletes recuperados se conservan en buen estado.

El Impacto en Rumanía

El impacto del robo se sintió con fuerza en Rumanía, donde el casco se considera un símbolo nacional. La fiscal Daniela Buruiană afirmó que "es un resultado largamente esperado" y añadió que "estamos felices de poder presenciar la recuperación de los artefactos rumanos". El caso generó tensión entre ambos países, con reclamaciones políticas y una compensación de 5,7 millones de euros que el gobierno neerlandés abonó como seguro.