En un giro escalada de la tensión en Oriente Próximo, Israel y Estados Unidos han iniciado una oleada de ataques contra instalaciones civiles en Irán, horas antes de que expire el ultimátum del presidente estadounidense, Donald Trump. El mandatario ha amenazado con consecuencias devastadoras si Irán no cede a sus demandas.
La escalada bélica se intensifica
El ejército israelí ha atacado por primera vez la red ferroviaria iraní, mientras que Estados Unidos ha bombardeado la isla de Jarg, desde donde se exporta la mayor parte del petróleo iraní. Estos ataques se suman a los lanzados contra puentes, una planta petroquímica y universidades en varias ciudades iraníes. La Guardia Revolucionaria iraní ha advertido que responderá "más allá de la región" si Washington cruza "líneas rojas".
Amenazas de Trump
El presidente Trump ha recurrido a un lenguaje genocida, afirmando que "una civilización entera va a morir esta noche". El secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegsteh, ha asegurado que su país lanzará su "mayor volumen de ataques" contra Irán en las casi seis semanas de guerra. Los intensos bombardeos de ambos aliados durante la jornada parecen un aviso de lo que puede venir si Irán no acepta el ultimátum de Trump.
Ataques a infraestructura crítica
De momento, Israel y EE UU están atacando universidades, puentes y vías férreas, en Qazvin y Karaj. El ejército de Israel lanzó horas antes un "aviso urgente" a los iraníes de que usar los trenes o acercarse a las vías pone "sus vidas en peligro". En Mashad, en el este de Irán, han detenido el servicio de trenes. El ministro de Patrimonio Cultural de Irán ha enviado una carta oficial al director general de la UNESCO para solicitar una postura firme de condena.





