En junio de 2017, los seguidores de Taylor Swift se encontraban en un estado de gran expectación. Después de tres años de ausencia, la cantante estadounidense había decidido volver a subir su catálogo musical completo a Spotify, poniendo fin a la espera de sus fans que ansiaban escuchar su música en la plataforma de streaming más popular del mundo.
El Conflicto con Spotify
En 2014, Taylor Swift tomó la decisión de retirar todos sus álbumes de Spotify, una plataforma que en ese momento estaba experimentando un rápido crecimiento. Para Swift, Spotify era simplemente 'un experimento'. Consideraba que estas plataformas de streaming no estaban remunerando justamente a los compositores, productores, artistas y creadores de música. 'La música está cambiando tan rápido, y el panorama de la industria musical en sí también, que todo lo nuevo, como Spotify, me parece un gran experimento', afirmó.
La Lucha por el Valor de la Música
La decisión de Swift de retirar su catálogo de Spotify se basó en su convicción de que las plataformas de streaming no estaban pagando los royalties que los músicos generaban. En ese momento, Spotify no ofrecía a los artistas la opción de decidir si su música estaría disponible solo para los usuarios de pago o también para los que no pagaban, lo que significaba que no generaban ingresos para los artistas. Su retirada fue una forma de proteger el valor de su música.





