La ciudad de Girona está experimentando una serie de temporales extremos desde enero de 2026, con episodios de lluvia intensa, vendavales y DANA que se han sucedido sin tregua. El primer golpe llegó en enero con un temporal de levante que trajo lluvias fuertes a la Costa Brava y nieve en el Ripollès.
El inicio del año con un temporal de levante
El mes de enero de 2026 fue muy húmedo en Catalunya, con una precipitación media de 137 mm, lo que supone el 292% del valor de referencia. En Girona, las cifras de precipitación fueron especialmente altas en puntos como L'Estartit, Girona-Sant Daniel y Castelló d'Empúries. El Meteocat atribuye este temporal al dominio de las bajas atlánticas y la circulación zonal del oeste.
La nieve en el Ripollès y los vendavales en febrero
Mientras el temporal de levante descargaba en el Empordà y Girona, en el Ripollès la nieve ganó espesor, con acumulaciones de más de medio metro en la alta montaña. Febrero trajo un cambio de escenario, con temporales severos de viento ligados a las borrascas NILS, ORIANA y PEDRO. El 14 de febrero, la AEMET registró rachas de viento de 172 km/h en Portbou.
La DANA y los aguaceros en marzo
Marzo volvió a traer un nuevo escenario, con un dominio del flujo zonal y ondulaciones que generaron perturbaciones aisladas en altura. El temporal de levante dejó más de 200 mm en sectores de la Garrotxa y el Alt Empordà. El boletín climático de marzo recoge precipitaciones récord en Lliurona, Santa Pau y Batet de la Serra.





