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El Barcelona cayó derrotado 0-2 ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano en el primer partido de los cuartos de final de la Champions. Una expulsión de Cubarsí antes del descanso —tras una jugada polémica en la que el defensa azulgrana derribó a Giuliano Simeone— y el posterior gol de Julián Álvarez de falta directa marcaron el devenir de una noche desastrosa para los de Flick.

Los detalles de la debacle

La expulsión llegó en el minuto 45, cuando el árbitro Istvan Kovacs revisó en el VAR el encontronazo entre Cubarsí y el hijo del entrenador rojiblanco. El contacto fue mínimo, pero Giuliano Simeone se desplomó sin control del balón. La roja cambió todo: el Barcelona se quedó con diez jugadores para el resto del partido, y el Atlético aprovechó para ejecutar un lanzamiento de falta que Julián Álvarez convirtió con precisión.

La segunda anotación llegó después, con un equipo azulgrana cada vez más desorganizado y sin ideas. Simeone supo cerrar filas, encerrarse en defensa y controlar los nervios de una afición blaugrana que vio cómo su equipo se desmoronaba en cuestión de minutos.

Un Barcelona sin respuesta

Lewandowski, que había demostrado su compromiso en la Liga, no tuvo su mejor noche en el Metropolitano. Rashford, el delantero inglés que llegaba como baza ofensiva, desperdicició varias ocasiones claras en el primer tiempo, cuando aún había esperanza. Lamine Yamal, uno de los pilares azulgrana, acabó destrozado y prácticamente solo en el campo.