El fútbol vivió un momento mágico el martes pasado en el Santiago Bernabéu. Michael Olise, el extremo del Bayern de Múnich, dejó a todos boquiabiertos con su actuación estelar en la victoria de su equipo frente al Real Madrid. Con su pierna izquierda, Olise dibujó un recital de habilidad y verticalidad que deleitó al público neutral y, posiblemente, a algunos aficionados locales.
El genio multicultural

La inspiración de Olise puede provenir de su herencia familiar multicultural. Nacido en Londres, es hijo de un padre británico-nigeriano y una madre franco-argelina. Esta combinación genética le ha proporcionado un ritmo y una determinación excepcionales. Su paso por las academias de Arsenal, Chelsea y Manchester City ayudó a sacar a la luz su potencial.





