El estado de conservación del 'Guernica' de Pablo Picasso es un tema candente en la esfera política española. La petición del Gobierno vasco para trasladar la obra al Guggenheim de Bilbao ha sido denegada por el Ministerio de Cultura debido a los riesgos que supone para la integridad del cuadro. La vicelehendakari Ibone Bengoetxea y el ministro Ernest Urtasun se reunieron el pasado 25 de marzo para discutir la solicitud.

El icónico cuadro con valor político

El 'Guernica' es más que un simple cuadro; es un símbolo político que ha sido expuesto en numerosas ocasiones desde su creación en 1937. Su gira por 11 países y más de 30 ocasiones de enrollado y desenrollado han provocado daños significativos, incluyendo deformaciones, craquelados y pérdidas en los bordes. El resultado es una obra que requiere un cuidado especial.

Riesgos asociados al traslado

Los expertos del Museo Reina Sofía han emitido informes que desaconsejan rotundamente el traslado del 'Guernica'. Las vibraciones inevitables durante el transporte podrían generar nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros en el soporte. El historial de la tela, de más de siete metros de largo por tres y medio de alto, hace que sea especialmente sensible al movimiento.

La opinión de los expertos debe prevalecer

La discusión sobre el viaje del 'Guernica' debe zanjar con los informes de los técnicos. Sin embargo, en la España actual, todo puede ser pasto de la política de vuelo bajo. La presidenta de Madrid y la portavoz del Govern catalán han utilizado el tema para sus respectivos discursos políticos. El préstamo del cuadro debe ser decidido por los patronatos de los museos, como ha sido siempre.