El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado un plan estratégico para mejorar la prevención de incendios en la ciudad, que incluye la instalación obligatoria de detectores de humo en viviendas de nueva construcción. El alcalde, Jaume Collboni, destacó que esta medida forma parte de una hoja de ruta para adaptar los servicios de emergencia a los nuevos riesgos urbanos, tecnológicos y climáticos.
Mejora en la Prevención de Incendios
El plan busca reforzar la autoprotección y la prevención, y se centra en la instalación de detectores de humo en puntos de la vivienda donde exista riesgo de humo o fuego, como las cocinas. De esta forma, se podrá actuar preventivamente de manera más rápida y eficaz en caso de emergencia. El precio de los detectores oscila entre 10 y 20 euros, y su instalación es fácil, por lo que se recomendará a la población que los instale en cada vivienda.
Ampliación de la Instalación de Detectores
El consistorio también instalará detectores de humo en los 12.000 pisos de protección oficial que tiene Barcelona. Actualmente, las personas con problemas de memoria, cognitivos o con dependencia disponen de forma gratuita de un detector de humos en sus viviendas, dentro del sistema de teleasistencia. Sebastià Massagué, responsable del Servei de Protecció Civil, Prevenció, Extinció d’Incendis i Salvament (SPCPEIS), recordó que estos detectores ya son obligatorios en locales comerciales con riesgo de incendios.





