Detalles de la medida y reacciones locales

La dueña de Les Blés d'Argens, ubicada en la zona comercial de Roquebrune‑sur‑Argens, colocó a principios de este mes una barrera de pinchos orientada a impedir el acceso en sentido contrario al parking de su negocio. La instalación se realizó sin aviso previo a los vecinos.

En menos de una semana, más de 10 vehículos han sufrido pinchazos en sus neumáticos al intentar entrar por el acceso prohibido. El comerciante local Franck Delage, que lleva ocho años en la zona, comentó: "Un cliente que no prestó atención pinchó las ruedas y después pensó que había sido otro quien lo había hecho. La decisión me parece exagerada".

Los comerciantes y residentes califican la medida como desproporcionada. Reclaman que la señalización es insuficiente y que la barrera pone en riesgo a peatones y ciclistas que transitan cerca.

Posición del ayuntamiento

El Ayuntamiento de Roquebrune‑sur‑Argens ha respondido que, al tratarse de una instalación en propiedad privada, la municipalidad no asume responsabilidad ni gestión alguna. Sin embargo, ha instado a los usuarios a extremar la precaución al circular por la zona.

Implicaciones legales y posibles consecuencias

El abogado Thibault Pozzo di Borgo, del Colegio de Abogados de Niza, advierte que la falta de señalización clara podría convertir la barrera en un obstáculo ilegal. Señala que la jurisprudencia exige que cualquier elemento de control de tráfico sea visible, sobre todo de noche, y que, de lo contrario, se considere una traba en posición anómala.