Ataque conjunto EE.UU.–Israel a Irán: hechos clave

Hace más de 40 días EE.UU. e Israel ejecutaron un ataque coordinado contra instalaciones estratégicas iraníes en el norte del país. La operación, liderada por la Fuerza Aérea de EE.UU. y la Fuerza Aérea Israelí, destruyó centros de misiles y bases de drones. En los primeros días se registraron cientos de muertos entre militares y civiles, y la infraestructura de defensa iraní quedó parcialmente neutralizada.

Cómo y por qué se ha expandido el conflicto

La respuesta iraní no tardó. En cuestión de semanas Teherán lanzó misiles balísticos contra bases estadounidenses en Qatar y contra instalaciones israelíes en Siria. Simultáneamente, milicias aliadas a Irán en Líbano, Yemen y la zona del Golfo iniciaron ataques contra convoyes y puestos de observación de la coalición liderada por EE.UU.

El conflicto se ha extendido a Líbano, donde Hezbollah, respaldado por Teherán, bombardeó ciudades costeras y provocó la muerte de más de 200 civiles. En Yemen, los hutíes, también apoyados por Irán, dispararon cohetes contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz, complicando el tránsito del petróleo.

El presidente de EE.UU. aún no ha presentado una estrategia clara; sus declaraciones se limitan a "defender los intereses de nuestros aliados". La falta de un plan coherente ha permitido que la violencia se propague sin un objetivo político definido, mientras la comunidad internacional observa con creciente preocupación.