Resumen de la detención
Dos sospechosos fueron interceptados el jueves por la Guardia Urbana en el distrito de Sant Andreu cuando una furgoneta estaba mal estacionada. Los agentes, al comprobar la infracción de tráfico, inspeccionaron el vehículo y descubrieron una gran cantidad de cable de cobre cortado en tramos de 3‑4 m. Los ocupantes no supieron justificar la procedencia del material y fueron puestos a investigación por presunto delito de robo.
La furgoneta fue trasladada al depósito municipal junto con su contenido. Allí, los agentes realizaron un inventario que confirmó la presencia de varios rollos de cobre, cada uno con una longitud aproximada de cuatro metros, suficiente para abastecer a obras de gran envergadura.
Detalles de la inspección e inicio de la investigación
Durante la inspección, los agentes verificaron que el cobre no llevaba ninguna marca de identificación ni documentación de compra. Los sospechosos, al ser interrogados, alegaron que el material había sido adquirido de forma informal, pero no pudieron aportar facturas ni contactos que respaldaran la versión.
Ante la falta de justificación, la Guardia Urbana abrió una investigación para determinar si el cobre forma parte de los robos que han asolado recientemente las vías ferroviarias de la ciudad. En los últimos meses, la policía ha registrado varios incidentes en los que se sustraen cables de alimentación y señalización, provocando interrupciones en el servicio y costosos trabajos de reparación.





