El escritor Eduardo Mendoza presentó ayer en el Ensanche de Barcelona su nueva novela 'La intriga del funeral inconveniente', anunciando una trama que, según el propio autor, explora la 'tensión política que atraviesa España'. La charla, organizada por la editorial Barral, reunió a lectores, críticos y a un público expectante.
Eduardo Mendoza
En una mesa del restaurante del Ensanche, Mendoza describió la novela como una 'comedia negra' que parte de un funeral inesperado para desvelar los entresijos de la vida pública y privada. Comentó que la obra nace del clima de polarización que vive el país, y que el humor será su arma para romper el hielo.
El autor recordó su paso por la universidad, la influencia de los monjes del Loreto y los maristas, y cómo esas experiencias le dieron la visión cínica que hoy se refleja en sus personajes. Añadió que la 'incertidumbre' es la única certeza del escritor, citando a Juan Benet: 'No empieces un libro si el resultado no es incierto'.
Mendoza también habló de la presión editorial y de cómo el proceso de publicación de su anterior obra, *La verdad sobre el caso Savolta, le enseñó a pulir la ironía sin perder la crudeza. Concluyó que la novela será 'un espejo torcido pero honesto' de la realidad española.
entrevista Mendoza
Durante la entrevista, el escritor mezcló recuerdos de su infancia con reflexiones sobre la política actual. 'Desde niño siempre quise escribir, pero ser escritor es otra cosa', afirmó, recordando su paso por el colegio Loreto y los maristas, donde aprendió a 'sacrificar la comodidad por la rebeldía'. Además, describió su trayectoria académica: estudió Derecho en Barcelona, sociología en Londres y trabajó como traductor e intérprete en la ONU, una experiencia que, según él, le enseñó a 'guardar secretos como los curas y los periodistas'.





