Precio gasolina y diésel en España el 11‑abr‑2024 tras la crisis en Irán
El 11 de abril de 2024 el precio medio de la gasolina sin plomo 95 se sitúa en 1,552 €/L, ligeramente por encima del 1,475 €/L registrado antes del estallido del conflicto. El diésel, por su parte, se mantiene en 1,88 €/L, una caída de 0,05 €/L respecto al día anterior. Estos datos reflejan la primera variación significativa desde que, el 28 de febrero, se intensificaron los enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Causas del repunte y variaciones de precios
El origen del alza se encuentra en la interrupción del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, una vía que concentra cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Los ataques a buques y el cierre parcial del paso obligaron a desviar rutas, encareciendo el transporte del crudo. Como consecuencia, el precio del Brent superó los 100 USD por barril, lo que se traduce en mayores costes mayoristas para los distribuidores españoles.
Aunque España no importa petróleo iraní directamente, depende de los precios internacionales para fijar sus tarifas. El encarecimiento del crudo se traslada gradualmente a los surtidores, elevando el coste de la gasolina y, en menor medida, del diésel. La ligera bajada del diésel se explica por ajustes temporales en los contratos mayoristas que aún no se han reflejado en la demanda doméstica.
Perspectivas para conductores y la inflación
Los analistas anticipan que, mientras persista la tensión en el estrecho, el Brent podría mantenerse por encima de los 100 USD, lo que mantendría la presión al alza sobre la gasolina. Un repunte sostenido elevaría la factura de los conductores y aumentaría la presión inflacionaria en el gasto de los hogares, que ya destinan una parte importante de sus ingresos al combustible.
Sin embargo, el mercado mayorista muestra señales de estabilización: algunos proveedores han empezado a absorber parte del incremento para evitar una pérdida de demanda. Si esta tendencia continúa, la subida de precios al consumidor podría moderarse en las próximas semanas, aunque no se descarta una nueva alza si el conflicto se intensifica.
En cualquier caso, los conductores deben vigilar de cerca la evolución del Brent y los comunicados de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que publica semanalmente los precios de referencia. La combinación de factores internacionales y la respuesta del mercado interno determinará si los precios volverán a bajar o se consolidarán en niveles más altos.
Conclusión
La crisis en Irán ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de los precios de los carburantes españoles a los vaivenes del mercado global. Con la gasolina ya por encima de los 1,552 €/L y el diésel estable en 1,88 €/L, los consumidores deben prepararse a posibles ajustes en sus presupuestos de movilidad. El futuro dependerá de la evolución del conflicto y de la capacidad de los mayoristas para amortiguar el impacto del crudo sobre el surtidor.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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