La Cartuja de Sevilla volvió a abrir sus hornos este lunes de Pascua después de que Javier Targhetta, Atlantic Copper y el grupo Luksic adquirieran la empresa en quiebra. La medida pone fin a un periodo de 30 trabajadores en ERTE y abre la puerta a una reactivación de la cerámica tradicional sevillana.

La Cartuja de Sevilla

La compra se formalizó a principios de esta semana y la producción se reanudó de inmediato en la planta original, situada en el antiguo monasterio que alberga el CAAC. Los nuevos propietarios firmaron la compraventa el pasado viernes y, tras la firma, los operarios volvieron al tajo para iniciar la fabricación de vajillas bajo la marca histórica. El anuncio fue respaldado por CCOO, que destacó la satisfacción de su secretario de Industria en Andalucía, José Hurtado, por el regreso a la actividad.

La Cartuja de Sevilla

La fábrica presentaba un estado crítico: falta de mantenimiento, problemas eléctricos y hornos que aún requerían reparaciones. Los nuevos dueños han invertido en la puesta en marcha de la energía y en la reparación de equipos esenciales, aunque la plena operatividad de los hornos podría retrasarse unos días. La decisión de mantener la producción en esas instalaciones es temporal; se ha previsto trasladar la actividad a una nave más moderna en el plazo de un año, una medida que permitirá ampliar la capacidad productiva y mejorar las condiciones laborales.

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Los planes a futuro incluyen la búsqueda de una nueva ubicación con mejores infraestructuras y la incorporación de líneas de producción más eficientes. Se prevé que la nueva planta incremente la capacidad de fabricación, lo que favorecerá la expansión a mercados internacionales y reforzará la presencia de la marca en España. Mientras tanto, se están realizando primeras contrataciones para reforzar el personal directivo y técnico, con el objetivo de impulsar un plan de negocio orientado al crecimiento sostenido.

El rescate de La Cartuja de Sevilla no solo protege empleos locales, sino que también preserva un patrimonio cultural vinculado a la cerámica sevillana desde 1841. La reactivación llega en un momento de creciente demanda de productos artesanales de alta calidad, lo que podría traducirse en un repunte de ventas y en la generación de nuevos puestos de trabajo en la región. Como señaló el propio Javier Targhetta, "Este es el comienzo de una nueva etapa para una marca que forma parte de la historia de Sevilla".

Para seguir la evolución de la empresa, consulte la noticia La Cartuja de Sevilla reabre bajo nueva propiedad y retoma la producción y, en otro ámbito económico, la reciente reestructuración en Dolce & Gabbana: Stefano Gabbana deja la presidencia y Alfonso Dolce asume el cargo.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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