Colecho

Tania García, educadora e investigadora en neurociencia, anunció este lunes en su cuenta de Instagram que compartir la cama con los hijos tiene efectos medibles en la salud infantil. "Dormir con los hijos reduce los niveles de cortisol en sangre y genera oxitocina; por lo tanto, el cerebro infantil obtiene todo lo que necesita", afirmó la experta. La publicación, que ya ha sido vista por miles de seguidores, señala que la cercanía nocturna disminuye el estrés y activa la hormona del bienestar, creando un entorno seguro para el cerebro en desarrollo.

Beneficios del colecho

El contacto físico durante el sueño sincroniza la respiración y la circulación entre padre e hijo, lo que, según García, "disminuye la actividad de la amígdala y reduce los miedos nocturnos". Esta sincronía favorece un descanso más reparador y, en consecuencia, potencia la memoria, el aprendizaje y la autorregulación emocional. Además, la estimulación de la serotonina que produce el contacto físico reduce a largo plazo el riesgo de ansiedad o depresión.

Los niños que duermen con sus padres presentan una mejor regulación de los ritmos biológicos, lo que se traduce en mayor calidad de sueño y mayor disposición para afrontar desafíos diurnos. La neurociencia respalda que la reducción del cortisol y el aumento de oxitocina fortalecen las redes neuronales vinculadas a la autoestima y la seguridad emocional.