Vox muestra estancamiento electoral tras las elecciones regionales

Los sondeos publicados esta semana y los resultados de las elecciones autonómicas en Castilla‑León confirman que Vox se mantiene como tercer partido en el Congreso, sin registrar aumento de escaños ni de voto. En la jornada del 28 de marzo, el partido obtuvo 13,2 % del sufragio en Castilla‑León, cifra idéntica a la alcanzada en las elecciones generales de 2023 y que se repite en otras regiones donde la derecha ha competido. Las encuestas nacionales, actualizadas tras la votación, sitúan a Vox alrededor del 12‑13 % y no evidencian una tendencia alcista desde el verano pasado, lo que sugiere la llegada a un techo electoral. Este estancamiento se interpreta como la consolidación de un límite de apoyo: la base fiel sigue presente, pero los intentos de ampliarla no generan nuevos votantes.

Factores que explican el estancamiento de Vox

Uno de los factores estructurales es la asociación de Vox con la ultraderecha europea, especialmente con el partido de Viktor Orbán en Hungría. El vínculo se reforzó cuando Abascal manifestó su apoyo a la candidatura húngara, como se detalla en la Abascal apuesta por Orbán en las elecciones húngaras. La percepción de que Vox comparte la agenda iliberal de Budapest ha erosionado su atractivo entre votantes moderados que temen un giro autoritario y prefieren una derecha más tradicional. Además, la pérdida de brillo del ex presidente estadounidense ha quitado a Vox un referente internacional que alimentaba su discurso anti‑sistema; la conducta errática de Trump y sus decisiones económicas generan dudas entre los simpatizantes tradicionales. Otro elemento clave es la estrategia de pactos con el en comunidades donde la derecha necesita sumar fuerzas para gobernar. Los acuerdos con el PP limitan la capacidad de Vox para presentar una alternativa independiente y obligan al partido a moderar sus propuestas más radicales. Esta dinámica se hizo patente en la reciente negociación en Andalucía, donde Vox aceptó apoyar al PP a cambio de cargos en la administración regional, una maniobra que ha sido criticada dentro del propio movimiento. La tensión interna se evidenció cuando el portavoz de Vox criticó la postura de , como se relata en la .