Declaración de la Renta 2025: inicio de la campaña y requisitos básicos
El plazo para presentar la Declaración de la Renta 2025 comenzó el 8 de abril y se extenderá hasta el 30 de junio. Están obligados a presentar la declaración los contribuyentes cuyos ingresos superen los 22.000 € anuales; la cifra baja a 15.876 € cuando existen dos pagadores y el segundo aporta más de 1.500 €.
Los pensionistas deben revisar sus ingresos totales, ya que la obligación de declarar depende de superar esos umbrales. Aquellos que perciban menos de 22.000 € (o el límite reducido con dos pagadores) pueden quedar exentos de presentar la declaración.
Ventajas fiscales para mayores de 65 años y discapacitados
El Gobierno ha incrementado el mínimo personal del IRPF para los mayores de 65 años a 6.700 €, y a 8.100 € para quienes superen los 75 años. Este aumento permite que una parte mayor de la pensión quede libre de tributación.
En el caso de la venta de la vivienda habitual, los mayores de 65 años están exentos de pagar IRPF sobre la ganancia obtenida, siempre que la vivienda haya sido su residencia principal.
Los hijos que convivan con sus progenitores pueden aplicar el mínimo por ascendientes, reduciendo la base imponible en 1.150 € cuando el padre tiene entre 65 y 74 años, y en 2.550 € si supera los 75 años. La condición esencial es que el pensionista no perciba más de 8.000 € anuales y que la convivencia sea de al menos medio año.
Para las personas con discapacidad reconocida, el mínimo por discapacidad eleva la cantidad exenta en la base imponible en 3.000 € adicionales, sumándose a los beneficios generales. Además, existe una deducción de hasta 1.200 € anuales para quien tenga a su cargo a un familiar con discapacidad, que puede recibirse en pagos mensuales sin esperar al cierre de la campaña.
Perspectivas y próximos pasos para los pensionistas
Los pensionistas deben revisar sus ingresos y aplicar los mínimos y deducciones antes de presentar la declaración. La Agencia Tributaria permite presentar la declaración de forma telemática, lo que facilita la incorporación de los datos de los beneficios descritos.
Es recomendable comprobar que la vivienda habitual se ha declarado como venta exenta y que el mínimo personal y por discapacidad se han incluido correctamente. En caso de duda, la propia sede electrónica ofrece simuladores que calculan el ahorro fiscal estimado.
Los ahorros potenciales pueden ser significativos: un pensionista de 70 años con una pensión de 12.000 € y sin otros ingresos podría reducir su base imponible en más de 6.700 €, quedando prácticamente libre de tributación. Si además cuenta con un hijo conviviente, la reducción adicional de 1.150 € o 2.550 € incrementa el beneficio.
En los próximos meses, la atención de la Agencia se centrará en la tramitación de devoluciones y en la resolución de incidencias relacionadas con los nuevos mínimos. Los pensionistas que no hayan presentado aún la declaración deben hacerlo antes del 30 de junio para evitar recargos.
En resumen, la apertura de la campaña ofrece una ventana de oportunidad para que los mayores de 65 años y los discapacitados optimicen su situación fiscal, aplicando los mínimos y deducciones que la normativa contempla.