Resumen de la intervención de la portavoz Sílvia Paneque

El martes, en una rueda de prensa, Sílvia Paneque defendió el día de Sant Jordi como la fiesta cívica más relevante de Cataluña. La portavoz señaló que el Govern no aceptará la propuesta del escritor de renombrar la fecha como "Día del Libro" y subrayó el papel de la celebración en la promoción de la cultura y la lengua catalanas.

Detalles de la controversia y la respuesta oficial

Eduardo Mendoza desató la polémica durante la presentación de su novela *La intriga del funeral inconveniente. El autor calificó a Sant Jordi de "maltratador de animales que seguramente no sabía leer" y afirmó que la figura del santo "no tiene nada que ver con los libros". Además, propuso que el 23 de abril se conozca exclusivamente como "Día del Libro".

Ante estas declaraciones, Paneque respondió que el Govern "hará una defensa cerrada" de la festividad, recordando que Sant Jordi "pone en valor y fomenta la proyección de la cultura y la lengua catalana". La portavoz también recordó que la tradición combina la entrega de rosas y libros, un símbolo que sigue vivo en la sociedad catalana.

La polémica ha reavivado el debate sobre el significado de la celebración. Mientras algunos sectores culturales apoyan la idea de destacar el aspecto literario, el Govern insiste en que la dualidad de rosas y libros es parte esencial de la identidad catalana. En palabras de Paneque, "Sant Jordi es mucho más que un día de libros; es una expresión de nuestra historia y de nuestro compromiso con la lengua".

Para entender mejor el impacto económico de la fiesta, se ha observado que el precio de las rosas de Sant Jordi ha subido un 2 % en 2024, según datos recientes Precio de las rosas de Sant Jordi sube un 2% en 2024. Este incremento refleja la demanda constante de la tradición, pese a las críticas.

Por su parte, Mendoza mantiene su postura y ha reiterado que "haré campaña para reivindicar que es el Día del Libro". Su propuesta ha generado respuestas tanto de lectores como de asociaciones de escritores, que defienden la coexistencia de ambas simbologías.

Qué puede pasar a continuación

El Govern ha anunciado que seguirá promoviendo la celebración de Sant Jordi en todas sus instituciones y que no contemplará cambios de nombre en el corto plazo. La controversia podría impulsar nuevas iniciativas para reforzar la presencia de la literatura en la festividad, pero la posición oficial es clara: la tradición seguirá siendo la piedra angular de la celebración.

Los catalanes, acostumbrados a recibir una rosa y un libro cada 23 de abril, verán cómo el Govern protege esa costumbre frente a intentos de redefinirla. La defensa de Paneque muestra que la administración considera la festividad como un elemento clave de la cohesión cultural y lingüística de la región.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad