El aire como archivo biológico: detección de ADN ambiental en tiempo real

Un equipo internacional ha confirmado que el aire contiene fragmentos de ADN de plantas, animales y microbios que pueden secuenciarse para describir la biodiversidad de un área. Los resultados provienen de muestreos realizados en el Reino Unido y Suecia, donde se identificaron más de 1.100 taxones con una precisión del 93 % y una recuperación taxonómica del 71 %. Estos hallazgos sitúan al eDNA aéreo como una herramienta de observación sin precedentes.

Cómo funciona la captura y el análisis del eDNA aéreo

Los investigadores emplean filtros de alta eficiencia instalados en estaciones de monitoreo de metales pesados y en dispositivos portátiles en zonas costeras. Cada filtro recoge polvo, polen y partículas que transportan fragmentos genéticos. Posteriormente, se extrae el ADN y se somete a secuenciación masiva *shotgun, que fragmenta el material y lo compara con bases de datos globales.

En el estudio británico, 15 ubicaciones de la red de monitoreo aportaron 1.100 taxones, incluyendo especies exóticas y la carpa plateada, invasora no reportada previamente. En Suecia, 34 años de filtros archivados permitieron reconstruir series temporales semanales con 2.700 géneros detectados. Los protocolos mostraron una y una , superando a métodos tradicionales como cámaras trampa.