Renovables como respuesta a la crisis geopolítica
En la Cumbre de Crecimiento Verde de marzo de 2026, Simon Stiell declaró que "las energías renovables permiten a los países protegerse de la turbulencia global y dejar de estar sometidos a la tiranía del más fuerte". La afirmación subraya que el sol y el viento no dependen de estrechos como Ormuz ni de escoltas navales, ofreciendo una vía de seguridad energética independiente.
Cómo las renovables reducen la dependencia del petróleo
En 2025, las energías renovables superaron al carbón como principal fuente eléctrica mundial y ya representan 30 % de la generación global. Ese mismo año se invirtieron más de 2 billones de dólares en proyectos limpios, el doble de lo destinado a los combustibles fósiles. Estas cifras demuestran que la transición no solo es posible, sino rentable, al reducir la exposición a los vaivenes de los precios del petróleo, que siguen subiendo tras cada escalada en Oriente Medio.
El impacto es palpable: la reducción de importaciones de crudo disminuye la presión sobre la balanza comercial y mitiga la influencia de regímenes volátiles. Además, al evitar que la energía dependa de rutas marítimas estratégicas, los países ganan margen de maniobra ante posibles bloqueos o conflictos.





