Abel Carrasco denuncia estigma interno en el activismo de salud mental

En la jornada de Salut Mental Catalunya celebrada el pasado 30 de mayo en Tàrrega, Abel Carrasco Parras, presidente de la Associació Familiars Salut Mental Terres de l'Ebre, denunció la exigencia de cumplir con un estereotipo de "enfermo" dentro del propio movimiento. El activista, que vive con un trastorno crónico pero se considera equilibrado y feliz, explicó que su capacidad para comunicarse con claridad y presentar una imagen "normal" le ha generado dudas sobre su legitimidad como portavoz.

Por qué el "perfil" de la persona con trastorno genera nuevas formas de discriminación

Carrasco señaló que la expectativa de un "perfil" típico –desordenado, desorientado o visiblemente afectado– crea una barrera invisible para quienes, como él, llevan una vida estable y funcional. "Ser 'normal', funcional y una persona de valor que puede comunicarse con soltura, parece no encajar dentro del colectivo", afirmó, subrayando que la incongruencia entre su apariencia y el estigma esperado alimenta el auto‑estigma.

Esta paradoja se refleja en comentarios que, bajo la excusa de la broma, ponen en duda la veracidad de su mensaje: "no lo parece". El activista advierte que estas actitudes refuerzan una discriminación interna que, lejos de combatir los prejuicios externos, reproduce la misma lógica excluyente que critican.

Contexto breve del estigma en salud mental en España

Según datos oficiales, una de cada cuatro personas sufrirá problemas de salud mental a lo largo de su vida. A pesar de los avances legislativos, los prejuicios persisten tanto en la sociedad general como dentro de los propios colectivos de apoyo. La falta de una visión plural del trastorno dificulta la inclusión de activistas que no encajan en el estereotipo tradicional.

El fenómeno no es exclusivo del ámbito español. Estudios como el que analiza el riesgo psicológico en la futura base lunar demuestran que el estigma puede aparecer incluso en contextos extremos, donde la salud mental se vuelve un factor crítico para la supervivencia ​Riesgo psicológico en la futura base lunar​. Asimismo, investigaciones sobre actividades culturales indican que la diversidad de experiencias puede mitigar el desgaste biológico, ofreciendo una vía para reducir la presión de los estereotipos ​Actividades culturales ralentizan el envejecimiento epigenético​.

Implicaciones y próximos pasos

El llamado de Carrasco es claro: los colectivos deben ampliar su visión interna y aceptar que la realidad de los activistas es múltiple y diversa. Reconocer que la legitimidad no depende de la apariencia de sufrimiento abrirá la puerta a una participación más inclusiva y a una lucha más eficaz contra el estigma.

Si el movimiento logra integrar a voces como la de Abel Carrasco, podrá transformar el discurso interno y ofrecer un modelo de activismo que refleje la verdadera pluralidad de experiencias. El desafío ahora es convertir esa reflexión en acciones concretas, desde la revisión de los criterios de representación hasta la creación de espacios seguros para todas las formas de vivir el trastorno.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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