Incidencias ferroviarias: más de la mitad atribuidas al mal estado de la infraestructura
En la semana del 14 al 20 de enero el registro semanal de maquinistas mostró que 65 % de los LTV fueron impuestos por "estado de vía". Los únicos incidentes que superan esa cifra son los accidentes de Adamuz (18‑ene‑2026) y Gelida (20‑ene‑2026). En Adamuz murieron 46 personas y más de 120 resultaron heridos; la hipótesis principal es la rotura del carril. En Gelida falleció el maquinista y varios pasajeros resultaron heridos tras el desprendimiento de un muro de contención provocado por lluvias intensas. Ambos hechos reactivaron la denuncia del sector sobre la falta de inversión y mantenimiento, una queja que ya había llevado a una huelga nacional de maquinistas.
Límites temporales de velocidad y su impacto en la operatividad
Los LTV pueden oscilar entre 5 km/h y 190 km/h en la red convencional y entre 20 km/h y 230 km/h en alta velocidad, muy por debajo de los ritmos habituales de 300 km/h. Cada límite obliga a los trenes a reducir la velocidad, lo que genera demoras de entre 5 y 30 minutos según la longitud del tramo afectado. Los viajeros, ya cansados por la espera, expresan su malestar en redes sociales y en la carta enviada por los maquinistas de Semaf a Adif antes del accidente de Gelida. La acumulación de LTV en la red convencional supera los avisos, muchos de ellos en bifurcaciones y nudos críticos, lo que afecta a servicios de Cercanías, Media Distancia y mercancías.





